Ana Barceló, Secretaria General Provincial del PSPV-PSOE, ha acusado al Presidente de la Diputación y Presidente Provincial del Partido Popular, José Joaquín Ripoll de lavarse las manos ante la llegada de la basura de Valencia y Castellón a la provincia de Alicante, cuando él preside gran parte de los consorcios que gestionan las plantas. Así, la dirigente socialista ha salido al paso de las declaraciones efectuadas ayer por Ripoll que se muestran como un verdadero fraude para los alicantinos que lo único que les faltaba por oír es que el presidente de la Diputación de Alicante defienda con tanto entusiasmo la entrada masiva de basuras de Valencia y Castellón a la provincia y que claudique ante este abuso ha asegurado.
Para la secretaria general de los socialistas alicantinos la posición de Ripoll y del PP de la provincia de Alicante en apoyo a la llegada de basura es un error y una irresponsabilidad de fatales consecuencias para nuestro territorio, que además avala que nuestra provincia se convierta en el basurero de la Comunidad Valenciana.
En cuanto a las declaraciones del Conseller Vicente Rambla que calificaban de demagogas las voces que llegan desde Alicante rechazando la llegada de basuras, Barceló se ha preguntado si es demagogia que vecinos y vecinas, y buena parte de la sociedad alicantina quiera defender su territorio y su medio ambiente, ante la actitud negligente de la Generalitat Valenciana que no ha hecho sus deberes en cuanto a la construcción de plantas en Valencia y Castellón. Curiosamente, la provincia que sí ha hecho la faena es a la que se castiga con toneladas de basura, es el mundo al revés ha denunciado Barceló.
Que los alicantinos defendamos esto no es demagogia, es responsabilidad y hartazgo ante el menosprecio y escarnio con el que el gobierno de la Generalitat Valenciana trata a esta provincia, y por supuesto los ciudadanos van a tener al lado al partido socialista ha concluido.
Así, Barceló ha afirmado que con el Gobierno de Camps la fórmula 1, los grandes eventos y las grandes obras, para Valencia y a la provincia de Alicante, la basura, mientras el PP de la provincia se cruza de brazos por lo que es normal que los alicantinos se sientan, primero despreciados por el Consell y segundo, mal defendidos por el Presidente de la Diputación.


